17.2.10

Economía del Hogar



Rose tiene preparada una comida deliciosa para su marido cuando este regrese del trabajo. No se quejará si llega tarde, y como buena esposa le saludará con una cálida sonrisa. Se ofrecerá a quitarle los zapatos porque tiene muy claro que él es el amo de la casa. Rose sabe que los intereses de las mujeres son triviales comparados con los de los hombres, por eso, le dejará hablar a él primero. Más tarde mantendrán relaciones sexuales. Cuando alcance el momento culminante, un pequeño gemido será suficiente para indicar el goce que Rose haya podido experimentar.

(ilustración y texto by Alfredo)


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